domingo, 20 de junio de 2010

La democratización de la palabra está más cerca

Ley de Medios: “Este fallo de la Corte le dice a los legisladores que no pretendan ganar en la Justicia lo que perdieron en el Congreso”, opinó el diputado nacional.

“La decisión de la Corte Suprema de Justicia es doblemente importante; porque a la par de favorecer la democratización de los medios promovida por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, jerarquiza la división de poderes y destaca la decisión tomada por el voto mayoritario de Diputados y Senadores”, opinó hoy Martín Sabbatella. Esta mañana el máximo tribunal anuló la medida cautelar dictada por la Cámara Federal de Mendoza, que había trabado la aplicación de la norma que aprobó el Congreso de la Nación por amplias mayorías en ambas cámaras. “Un legislador no tendría legitimación activa cuando lo que trae a consideración de un tribunal de Justicia es la reedición de un debate que ha perdido en el seno del Poder Legislativo por el juego de las mayorías y las minorías respectivas”, dice el fallo de los ministros de la Corte respecto a la medida que había promovido el diputado Enrique Thomas (Peronismo Federal) y afirma que el Poder Judicial no puede “ejercer el Gobierno por medio de medidas cautelares”.

El presidente del bloque Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella señaló: “Se trata de un fallo ejemplar; una lección democrática, que despeja una de los obstáculos principales que se le pusieron a esta ley surgida de un amplio debate y de años de trabajo por parte de numerosos sectores políticos, gremiales, académicos y sociales”. “Además, este fallo le dice a los legisladores que no pretendan ganar en la Justicia lo que perdieron en el Congreso con reglas democráticas”, subrayó.

Sabbatella, que integra entre otras la Comisión de Comunicación de la Cámara de Diputados, concluyó: “Aún falta que la Corte se pronuncie sobre otras medidas cautelares, pero es posible que este fallo sea representativo de cuál va ser el enfoque sobre el resto de las trabas que se le pusieron a la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”.

viernes, 16 de abril de 2010

UNA MULTITUD SE MANIFESTO PARA RECLAMAR LA APLICACION DE LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACION AUDIOVISUAL

“El pueblo no acepta cuando no se cumplen las leyes”

Madres y Abuelas, artistas, funcionarios y dirigentes de organizaciones sociales, partidos y gremios encabezaron la marcha de miles de personas desde el Congreso hasta Tribunales. Masivo rechazo a la suspensión de la norma dispuesta por la Justicia de Mendoza.
Una multitud desbordó ayer por la tarde la plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia de la Nación, para reclamar la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, aprobada por amplia mayoría en ambas Cámaras del Congreso entre septiembre y octubre del año pasado y suspendida por la decisión de un tribunal mendocino. Siguiendo la convocatoria realizada por más de 300 organizaciones de todo el país, entre ONG, sindicatos y partidos políticos, y con una fuerte difusión boca a boca y a través de Internet, la marcha que comenzó frente al Congreso de la Nación fue encabezada por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, legisladores de numerosas fuerzas políticas, funcionarios del gobierno nacional, dirigentes sindicales, periodistas y figuras de la cultura y el espectáculo. Hebe de Bonafini, la encargada de cerrar el acto, llamó a “empujar desde la calle” para defender la nueva norma y agradeció a la Presidenta por haberla impulsado. “Cristina, nos pusiste una ley en nuestras manos y la vamos a defender con nuestra vida si es necesario”, infló pecho.
El sol caía sobre las palmeras de la plaza e iluminaba la fachada del Teatro Colón, que ultima los detalles para volver a abrirse al público. Frente a los Tribunales la gente comenzaba a amontonarse, confundida con abogados, secretarias y che pibes que pululaban por la zona, aún a última hora de la tarde. Mientras tanto llegaban los primeros desprendimientos de la columna principal de la manifestación, con la agrupación Túpac Amaru como vanguardia. Algunos grupos por la calle Libertad, otros por Lavalle. Entre oficinistas recién salidos del trabajo y militantes de base se podía ver a actores como Daniel Fanego y Federico Luppi, periodistas como Eduardo Aliverti y Pedro Brieger, al vocero de la AFA, Ernesto Cherquis Bialo, y a buena parte de la plana mayor de la CTA. Entonces llegaron las Madres, escoltadas por un cortejo de aplausos, y la multitud se abrió para dejarlas pasar hasta el escenario. Ya estaba todo listo para comenzar con el acto.
“Estamos en democracia. Hoy no hay ningún obstáculo para que las leyes se cumplan. El pueblo argentino no acepta cuando no se cumplen las leyes”, advirtió Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo y encargada de inaugurar la lista de oradores. “Queremos libertad de expresión”, pidió. Concluyó con un llamado a “darse la mano con persistencia, con tozudez y coraje para vencer a los que se interponen al cumplimiento de la ley. Hoy la ley es nuestra, a luchar todos juntos”. Junto a ella, en el escenario estaban el titular de la Autoridad de Aplicación de la nueva ley, Gabriel Mariotto; el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde; el director del Sistema Nacional de Medios Públicos, Tristán Bauer, media docena de diputados nacionales y otros personajes públicos que se acercaron a dar su apoyo a la iniciativa, como la actriz Florencia Peña o el guitarrista del grupo de rock El Otro Yo, Cristian Aldana.
Aunque al promediar el acto ya era de noche, la gente seguía sumándose a la marcha y los organizadores festejaban haber superado ampliamente “los 50 mil asistentes”. En el backstage, la dirigente social Milagro Sala parecía Madonna, perseguida por cámaras y fanáticos antes de subir al escenario a dar su discurso. “Apoyo a la TV pública porque gracias a ella nos empezaron a conocer bien –le explicó a Página/12–. Esta ley la defienden en cada pueblo y en cada localidad, porque ellos son los verdaderos beneficiados.” La titular de la organización Tupac Amaru enfrentó al público para pedir “desde las comunidades aborígenes y desde las organizaciones sociales” que se escuche a los que tienen una voz distinta al mensaje hegemónico.
Más tarde, Hugo Yasky, secretario general de la CTA, increpó a “los que pensaban que pagándole a un juez podían frenar la ley”. “Se equivocaron”, les dijo y prometió “seguir en la calle hasta que la ley se aplique”.
A continuación, el diputado Julio Piumato, dirigente del sindicato de trabajadores judiciales, apuntó contra los “jueces serviles ante los poderes monopólicos” y los intimó a “cumplir con la Constitución”. Sus palabras hacían eco a las declaraciones matutinas de Cristina Fernández, que había denunciado la existencia de una “Justicia cautelar” que intenta “defender y proteger intereses minoritarios pero muy poderosos”. La Presidenta, tras un acto en el Banco Nación, había señalado a la prensa que los sectores concentrados de poder “pretenden que siga vigente una ley de la dictadura y con actividades monopólicas”. En ese sentido, Piumato concluyó sosteniendo que “si no hay libertad de expresión ni justicia social, no hay democracia”. Y, luego, el titular del Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco), Néstor Busso, completó: “Defender esta ley es defender la posibilidad de construir un país con Justicia”.
Entonces hubo un breve intervalo musical, a cargo de Ignacio Copani, y después vino el plato fuerte. Hebe de Bonafini dio una de sus habituales arengas sin filtro. “Señores jueces: pongan las bolas donde hay que ponerlas”, exigió, y terminó increpando al tribunal de Mendoza que suspendió la aplicación de la nueva norma. “Si la Justicia no funciona, hay que empujarla desde la calle, desde las manifestaciones y les decimos a los mendocinos que, si es necesario, vamos a hacer una marcha como ésta allá”, avisó la titular de Madres, que incluso desafió a la Corte Suprema. “Les exigimos que voten a nuestro favor. Alguna vez voten para el pueblo, las Madres estamos hartas de la injusticia de ustedes, de esta Suprema Corte, de los jueces corruptos”, dijo Bonafini, que dio final al acto diciendo que “nadie más que el pueblo movilizado puede arrancar esta ley.”

sábado, 27 de marzo de 2010

LA CAMARA FEDERAL DE MENDOZA FALLO CONTRA LA LEY DE MEDIOS

Un caso para la Corte Suprema

Es la primera decisión de un tribunal de segunda instancia. Se basa en la queja de un diputado por haber sido “privado de ejercer el derecho de intervención” en el trámite de sanción de la ley. El Gobierno apelará ante la Corte.
La Cámara Federal de Mendoza confirmó ayer un fallo en primera instancia de una jueza de esa provincia y ratificó la suspensión de la aplicación de la Ley de Medios de Servicios de Comunicación Audiovisual. En febrero, el Gobierno había apelado la medida, pero la Cámara entendió que “aparecen vicios de ilegitimidad, arbitrariedad y gravedad institucional”. Así, mientras dure esta medida, vuelve a regir la 22.285 de 1980 y el Comfer como autoridad de aplicación. “Es increíble –opinó Gabriel Mariotto, presidente de la Autoridad Federal de Aplicación de la norma–, se suspende una ley democrática por un supuesto ‘vicio parlamentario’, y vuelve a regir una ley de la dictadura.” El Gobierno confirmó que apelará y el caso llegará a la Corte, que deberá resolver la cuestión de fondo.

El fallo lleva la firma de los camaristas Otilio Roque Romano, Alfredo López Cuitiño y Julio Demetrio Petra. Los magistrados entendieron que se violaron los derechos del diputado del PJ disidente Enrique Thomas –autor del amparo– porque el legislador “fue privado de ejercer el derecho de intervención” en el trámite de sanción de la ley. Por eso, el tribunal sostuvo que en el tratamiento “aparecen vicios de ilegitimidad, arbitrariedad y gravedad institucional que aconsejan mantener el estado de suspensión en la aplicación y actos de ejecución” mientras se sustancia la cuestión de fondo.

La Cámara Federal mendocina es la primera que se expide en segunda instancia sobre la ley 26.522. En diciembre último, la jueza Olga Pura de Arrabal dispuso como medida cautelar la suspensión de la norma por interpretar que el Congreso había incurrido en irregularidades reglamentarias.

En diálogo con Página/12, la diputada Patricia Bullrich celebró la medida. “Denunciamos en su momento que la ley había sido tratada de manera irregular y en eso se basó la intervención de Thomas. Lo que hay que hacer ahora es dejar de aplicar la ley”, expresó la legisladora de la Coalición Cívica. La titular de la Comisión de Libertad de Expresión, Silvana Giúdici, se mostró de acuerdo y recordó por su parte que el gobierno nacional “cometió irregularidades y desobediencias al fallo de primera instancia porque siguió dictando medidas desde la Autoridad Federal de Aplicación (Afsca)”.

Gabriel Mariotto, titular de la Afsca ahora suspendida, expresó su desacuerdo con el fallo. “Cuando la ley se empezó a discutir, la oposición lanzó todo tipo de descalificaciones: que era la ley de (Hugo) Chávez, que era la ley de las telefónicas, que íbamos a revisar las licencias cada dos años, que ‘ese Congreso’ no lo podía tratar... Finalmente, llegó al Parlamento y logró una gran adhesión. La democracia votó una norma, y ahora quieren armar una instancia judicial para frenarla.” El funcionario señaló “la paradoja de cuestionar un supuesto vicio parlamentario para suspender la ley de la democracia y pretender entonces aplicar la ley de la dictadura” y recordó que mientras dure la suspensión vuelve a regir la norma de radiodifusión de 1980.

Ahora, el Gobierno apelará y llevará el caso a la Corte Suprema. Los funcionarios consultados argumentan que ya en 1994 el máximo tribunal había sentado precedente sobre la materia, estableciendo que las cuestiones de interpretación de los reglamentos de las Cámaras sólo le competen al Congreso. La Corte –apuestan– también debería fallar a favor del Gobierno sobre la cuestión de fondo. “La ley en sí es sólida. Es lo más avanzado en la materia que hay en el continente y un gran avance respecto de lo que había”, aseguraron, y recordaron que la 26.522 cuenta con el respaldo de organismos internacionales como la ONU (ver recuadro).

La ratificación de la suspensión de la ley es el revés judicial más fuerte recibido por la norma hasta ahora. Sin embargo, un funcionario que sigue de cerca la batalla judicial eligió mirar el camino con optimismo. “Hasta ahora veníamos de Cámara en Cámara, apelando cada fallo. Ahora que vamos a la Corte, tendremos una sentencia firme y final”, expresó.

DAME PA MATALA - TELEFICCION

domingo, 7 de marzo de 2010